MIÉRCOLES 2 DE SEPTIEMBRE DE 2026 · AÑO XLI · Nº 12.408
Organización Panamericana de Prensa Asociada
Periodismo asociado de las Américas
Internacional · Cuenta regresiva hacia el 13 de diciembre

La OEA reúne mañana al Grupo de Amigos de Haití con el registro electoral muy retrasado

Ramdin convocó la cita al cerrar la misión de agosto. A un mes de abierto el proceso solo se habían inscrito unos 260.000 votantes, y varios municipios bajo control de bandas no tienen centros de registro. Serían las primeras elecciones en una década.

POR REDACCIÓN OPPA · WASHINGTON · 3 DE SEPTIEMBRE DE 2026, 14:35
Vista de una calle de Puerto Príncipe, capital de Haití
Foto: Yoni Rubin (CC BY 3.0), vía Wikimedia Commons

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos, Albert Ramdin, convoca este viernes 4 de septiembre una nueva reunión del Grupo de Amigos de Haití. El objetivo declarado es movilizar respaldo político, técnico y financiero. El objetivo real, si se miran las cifras, es más específico: conseguir que un país donde las bandas controlan la mayor parte de la capital pueda inscribir votantes suficientes antes del 13 de diciembre.

Ese día está prevista la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, junto con el referendo para ratificar las enmiendas constitucionales. El Consejo Electoral Provisional había fijado originalmente el 30 de agosto, pero postergó por razones de seguridad. Serían los primeros comicios desde noviembre de 2016.

El número que ordena todo lo demás

Cerca de un mes después de abierto el proceso, se habían inscrito unos 260.000 votantes. Ramdin fue explícito al cerrar su misión en Puerto Príncipe: el registro necesita acelerarse e intensificarse. El problema no es únicamente de ritmo. Varios municipios bajo control de bandas criminales sencillamente no cuentan con centros de registro electoral, lo que significa que sus habitantes no pueden inscribirse aunque quieran hacerlo.

Ahí está el nudo que la OEA viene repitiendo en cada declaración: seguridad y elecciones no son dos expedientes paralelos sino el mismo. Cada barrio que el Estado no recupera es un conjunto de ciudadanos que quedará fuera del padrón, y un padrón incompleto por razones territoriales es un resultado impugnable antes de emitirse el primer voto.

Los avances deben ser visibles y medibles lo antes posible, sostuvo Ramdin al concluir la misión de alto nivel realizada entre el 16 y el 19 de agosto.

Qué dejó la misión de agosto

La delegación que visitó Haití no fue solo de la OEA. La encabezaron Ramdin y la secretaria general de la Caricom, Carla Barnett, con representantes del Banco Interamericano de Desarrollo, de CAF, de la Organización Panamericana de la Salud, del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura y de Naciones Unidas. Se reunieron con el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, con autoridades electorales y con responsables de seguridad.

De esa visita salieron compromisos concretos: la incorporación de Haití a CAF, firmada por el ministro de Economía y Finanzas Serge Gabriel Collin; acuerdos para fortalecer la identificación civil; una cooperación con la organización brasileña Viva Rio orientada a jóvenes y mujeres afectados por la violencia; y el trabajo con la Policía Nacional y la OPS para instalar centros de atención de traumatismos destinados a policías heridos en operaciones contra las bandas.

Ramdin reclamó además reducir el territorio bajo control de las bandas y asegurar las rutas al aeropuerto y al puerto. Y llamó a los Estados miembros y a los socios internacionales que prometieron apoyo a la fuerza internacional de represión de bandas a cumplir lo comprometido, una frase que en el lenguaje de los organismos suele significar que el dinero anunciado no llegó.

Por qué importa fuera de Haití

La reunión de mañana es la tercera estación de una secuencia que Ramdin fijó él mismo: informe al Consejo Permanente el 26 de agosto, Grupo de Amigos el 4 de septiembre, seguimiento permanente de seguridad y preparativos electorales. La organización insistió en que la misión de agosto no cerró una etapa sino que abrió una fase que debe ejecutarse más rápido.

Para el resto del hemisferio, el caso funciona como prueba de un modelo. Haití es el país donde la cooperación regional se ha ensayado con más instrumentos y más organismos simultáneos, y también donde los resultados han sido más lentos. Si el 13 de diciembre se vota con un padrón que dejó afuera a los territorios controlados por las bandas, el problema que quedará no será únicamente haitiano: será el de una arquitectura interamericana que movilizó a seis instituciones y no logró abrir un centro de registro donde más falta hacía.

Te puede interesar