Centroamérica Cuenta lleva a España su edición de un festival que Nicaragua ya no puede alojar
Del 10 al 19 de septiembre, treinta autores pasarán por La Rinconada, Madrid y Barcelona. Sergio Ramírez, Gioconda Belli, Juan Villoro, Martín Caparrós y Jorge Volpi encabezan un programa que incluye una mesa sobre tres décadas de periodismo independiente nicaragüense.
Un festival literario nacido en Managua en 2013 celebra este mes su sexta edición madrileña. Esa frase contiene toda la historia política de Centroamérica Cuenta, y explica por qué su programación se lee tanto como agenda cultural cuanto como mapa de un exilio.
La edición española transcurrirá del 10 al 19 de septiembre en tres ciudades: La Rinconada, en Sevilla, los días 10 y 11; Madrid, del 14 al 18; y Barcelona, el 18 y 19. Participan alrededor de treinta autores, entre ellos los nicaragüenses Sergio Ramírez y Gioconda Belli, el argentino Martín Caparrós, los mexicanos Juan Villoro, Jorge Volpi y Álvaro Enrigue, el salvadoreño Horacio Castellanos Moya y la francoargentina Laura Alcoba. Más de treinta actividades, en su mayoría gratuitas hasta completar aforo.
La geografía de una salida forzosa
El festival fue fundado por Sergio Ramírez, premio Cervantes 2017, para difundir la literatura iberoamericana. Desde 2019 funciona como plataforma itinerante. El giro decisivo llegó en 2021, cuando Ramírez fijó residencia en Madrid tras su salida forzosa de Nicaragua: desde entonces el encuentro se desdobla en dos ediciones anuales, una en España y otra en algún país de Centroamérica o el Caribe. Este año la primera fue en Panamá, en mayo.
Antes pasó por Costa Rica, Guatemala y República Dominicana. La lista de sedes es, leída al derecho, una historia de expansión cultural; leída al revés, el registro de un festival que no puede volver al país donde nació.
Periodismo en el programa
El eje periodístico ocupa un lugar central y no decorativo. Una de las mesas anunciadas aborda tres décadas de periodismo independiente en Nicaragua entre democracia y dictadura, con la pregunta concreta de cómo se sostiene un medio, sus fuentes y sus audiencias cuando el régimen expulsa a la redacción del país. Participan Carlos Fernando Chamorro y Claudia Paz y Paz, junto a la expresidenta costarricense Laura Chinchilla.
Otro diálogo propone pensar el arte como forma de activar la memoria y disputar los relatos oficiales, desde el trabajo con documentos e imágenes históricas hasta el performance. Y el 15 de septiembre, en la Biblioteca Pública Pedro Salinas, Juan Villoro conduce un club de lectura sobre No soy un robot, su libro acerca del efecto de algoritmos, redes y dispositivos en la vida cotidiana.
Es importante llegar a nuevas sedes y audiencias para fortalecer el vínculo cultural y literario entre Iberoamérica y distintas regiones de España, señaló Claudia Neira Bermúdez, directora del festival.
Fuera del circuito habitual
La inauguración oficial será el lunes 14 en el Instituto Cervantes, con Luis García Montero y Ramírez. Pero el diseño de sedes evita concentrarse en las instituciones de prestigio: además del Cervantes y Casa de América, el festival ocupa CentroCentro, bibliotecas municipales, librerías y universidades. En Barcelona, la Biblioteca Gabriel García Márquez y la librería Finestres. La Rinconada repite como sede por segundo año.
Ese reparto responde a una decisión declarada de llegar a públicos distintos del circuito literario habitual. También hay una novedad institucional: el lanzamiento del Premio Relato Migrante CAC-UNAM, presentado por Ciro Murayama, director del Centro de Estudios Mexicanos UNAM-España, junto a la directora del festival.
Para una región donde varios países expulsaron a sus escritores y periodistas, un festival centroamericano que ocupa bibliotecas de barrio en tres ciudades españolas plantea una pregunta incómoda y productiva: qué pasa con una literatura nacional cuando su conversación pública se celebra a nueve mil kilómetros de casa, y quién queda del otro lado sin poder escucharla.